A menos que vivan bajo una piedra se habrán enterado de la
manifestación de ayer contra el secuestro. La manifestación fue tierna, por decir lo menos, e inútil, para ponernos sinceros de una buena vez. En el peor de los casos fue ofensiva, así que vamos por partes.
Es tierna porque muestra lo inocentes que son muchos de los habitantes de este país. Según lo que escuché de muchas personas (el tipo de "ciudadano común" que opina en televisión y al que le preguntan en El Tiempo), la idea de la marcha es que las FARC vean todo el repudio que les tenemos y decidan dejar el conflicto de lado. Que, en lo profundo de la selva, el secretariado de las FARC diga "lo sentimos Colombia" y dejen libres a todos los secuestrados... como en una película, tal vez con algo de música en el fondo. Los secuestrados entonces llegan a sus casas, abrazan a sus familias y viven felices, todo esto mientras los exguerrilleros y exparas dejan de lado sus diferencias y ayudan a reconstruir los pueblos que destruyeron (¿recuerdan
Bojayá? Lo dudo, ni siquiera aparece en Google... después de eso también se hicieron marchas, pero tampoco lo recuerdan). Después de estas conmovedoras escenas la pantalla se desvanece y los créditos comienzan su marcha a lo alto de la pantalla...
Si, así de inocentes son muchos. Creyendo que con solo protestar las cosas se acaban, desgraciadamente todo esto es inútil. La vida no es como en las películas, las cosas no pasan tan fácil y, siempre, hay que trabajar las cosas. Pero bueno, ya que hablamos de películas y de hechos que experimentó toda la humanidad (como se supone fue la manifestación de ayer) hablemos un rato sobre una de las películas más famosas de la historia y su relación con lo inútil de la "enérgica protesta".
La película es
The Matrix. En esta un grupo de personas descubre que están siendo dominados por maquinas que los usan como fuente de energía. Su misión auto impuesta es librar a la humanidad de su "prisión", aun cuando solo ellos son los que ven la dichosa prisión y todas las personas dentro de la matriz se sienten felices por estar en ella. La ignorancia es una bendición, supongo, finalmente ¿Cómo puedo sentirme mal por estar en una prisión en la cual no sé que estoy? Pero bueno, para eso están los rebeldes, para mostrarnos que estamos en una prisión y que nuestra "felicidad" no es más que una ilusión fabricada por quien nos quiere tener dominados. Es tan radical la forma de pensar de los humanos fuera de la matriz que cualquiera que siga conectado a ella es un enemigo.
¿Ya saben a dónde voy? Si por asomo han leído a alguno de los autores marxistas lo sabrán. Solamente reemplacen la dichosa matriz de la película por algo como "capitalismo yankee". De resto, todo se ajusta. Algo que nadie quiere comprender es que las FARC están luchando por una causa que es, a los ojos de ellos, justa. Tan justa que están dispuestos a matar a algunos con tal de "despertar" al resto. Si a ellos les importara lo que piense Colombia de ellos hace rato habrían depuesto las armas, desgraciadamente, no lo van a hacer, porque manifestaciones como la de ayer son producto del sistema actuando sobre nosotros, obligandonos a resistir la idea de que estamos prisioneros.
Pese a todo lo anterior, muchos prefieren quedarse con la idea de que ellos solo son criminales, una explicación sencilla, fácil de vender a los medios e increíblemente efectiva para ganar votos (si no me creen esperemos a ver cuantas veces reelegimos a Uribe y le damos mayorías en las dos cámaras legislativas). Finalmente, no queremos pensar que quienes están del otro lado del fúsil también tienen alguna motivación noble (a los ojos de ellos) para hacerlo. En todo caso, si seguimos el juego de que son simplemente criminales, con menos razón aplica una protesta como la de ayer ¿O alguien me va a decir que la última vez que lo atracaron rechazo enérgicamente el hurto común y el ladrón se fue?
Finalmente, lo ofensivo. No me extenderé mucho y solo cubriré dos puntos. Primero, no conozco a nadie actual o previamente secuestrado y soy muy afortunado. Esto quiere decir que no tengo ni la más remota idea de lo que siente una persona cuyo padre, madre, hermano, hermana, hijo, hija, esposo, esposa, mejor amigo y demás ha sido secuestrado. Una vez aclaro esto, quisiera saber cómo los hace sentir un
performance tan ridículo como el de ayer en la plaza de Bolívar. Si no lo saben, un grupo de personas armó un cambuche "igualitico a uno como en el que tienen a los secuestrados" y sentaron a unas personas con cadenas mientras el resto se paraba de espaldas a ellos. Según el individuo que entrevistaron en Caracol, eso representaba al país indolente y de espaldas a la realidad del secuestro... tal vez esta gente llegó a Colombia hace tres días y no tiene ni idea de como es la vida aqui, donde somos tan conscientes de eso que nos da miedo coger un taxi en la calle.
Lo segundo, es algo que a mi personalmente me parece ofensivo. Es algo que, quienes me conocen, sabrán que me estresa de todas las protestas de este tipo y es su capacidad de hacernos sentir que hacemos una diferencia cuando en realidad no logramos nada. Ayer, más de uno regresó a su casa feliz por haber combatido el secuestro y la violencia en Colombia. Sin embargo, como ya dije anteriormente, es probable que nada haya sucedido. Es como protestar contra los terremotos y salir a la calle gritando "!No más terremotos!". Y luego volver a casa pensando que derrotamos algo que no podemos controlar y sorprendernos cuando llegue el próximo.
La diferencia entre el conflicto y los terremotos es que nosotros
si podemos hacer algo contra el conflicto. Pero se hace actuando. Denunciando a quienes sepamos o sospechemos que tienen vínculos con los responsables de todo. Más de uno conoce a alguien que tiene "negocios raros" pero no dice nada porque es su amigo, o porque eso no le hace daño a nadie. ¿Seguros? La próxima vez que salgan a marchar (porque creánme, habrán muchas otras) antes reflexionen sobre lo que han hecho para evitar el conflicto, para que no sea necesaria otra marcha. Porque si algo se sabe sobre conflictos como el que vive Colombia, es que un ejército super poderoso es importante, pero si nosotros solo nos ponemos la camiseta 5 minutos, cada vez que pasa algo que es noticia nacional, es hora de preguntarnos como será la vida en un país comunista.
¿Alguien quiere apostar cuánto falta para la próxima bomba en Buenaventura? ¿Cuánto falta para el próximo secuestro masivo? ¿Cuánto para los próximos policías de algún pueblo muertos porque los habitantes del pueblo decidieron acobardarse? ¿Nadie? Supongo que todos somos pesimistas.